Hay oficios que se comprenden mejor cuando se ven de cerca.
El domingo 28 de junio, participamos de la primera edición de Tarde de Oficios, organizada por Salón Laurasia, un encuentro pensado para abrir las puertas de los procesos creativos y acercar al público el trabajo que hay detrás de cada pieza.
Durante toda la tarde compartimos nuestra mesa de trabajo y recorrimos, paso a paso, el nacimiento de un cuaderno. Desde una hoja suelta hasta una pieza terminada.
Mostramos las herramientas que nos acompañan, los papeles que elegimos, los distintos hilos que usamos para cada costura y esos pequeños gestos que, repetidos una y otra vez, van dando forma a cada cuaderno.
Hubo preguntas, curiosidad, manos que tocaron los materiales por primera vez y miradas que descubrieron que la encuadernación es mucho más que unir hojas. Es unir partes. Es darle tiempo a los procesos. Es entender que detrás de cada costura hay una historia que empieza mucho antes de la primera palabra.
Gracias a Salón Laurasia por generar estos espacios donde el oficio deja de ser un resultado para convertirse en una experiencia compartida.
Nos volvimos con una certeza que sigue creciendo en cada encuentro: los oficios también se transmiten alrededor de una mesa. Mirando de cerca. Haciendo preguntas. Tocando los materiales. Compartiendo procesos.
Porque, a veces, una persona no se lleva solo un cuaderno. Se lleva una experiencia.